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sábado, 5 de septiembre de 2015

El humor de las cosas: la parodia y la sátira

Buenas noches amigos y lectores, hoy traigo algo que me ha llegado un poco por casualidad a la mente. Hoy voy a hablaros de formas de hacer humor, de variedades que van más allá del humor y como se mezclan dos elementos que se confunden a menudo.

Os vengo a hablar de la sátira y de la parodia. Creo que para muchos, tal vez por exceso de uso de uno para hacer el otro, se confunden. La parodia (definición de la RAE) es una "imitación burlesca", mientras que la sátira (también según la RAE), es una "composición poética u otro escrito cuyo objeto es censurar acremente o poner en ridículo a alguien o algo" o "discurso o dicho agudo, picante y mordaz, dirigido a este mismo fin". En general creo que se está abusando de uno u otro término hoy en día, olvidando estas dos definiciones y confundiendo.

La parodia es imitación burlesca, solamente eso. Puede hacerse para homenajear o celebrar el objeto de la imitación, mientras que la sátira tiene una intención clara de crítica o de burla. Una parodia puede emplearse en una sátira, mientras que en una parodia el tono satírico afecta más al tono final. Luego claro, se puede hacer sátira sin ninguna parodia. Por ejemplo, este vídeo sería sátira pero no contendría nada de parodia:

No cambian la canción, no sacan a nadie haciendo de dicha persona; pero desmontan su comportamiento de forma mordaz criticando su comportamiento. Por otro lado, la imitación burlona y cómica no tiene porque incluir crítica, simplemente ser gracioso per se:

Pero combinar ambas cosas es... complicado, más de lo que parece de hecho. No muchos lo logran con éxito, pero de las veces que mejor salen siempre quedarán las cosas que hacen desde Mìnoria Absoluta, sobre todo en el Polònia:

Critican claramente la corrupción y el comportamiento de dos políticos, pero de hecho lo hacen con dos parodias, dos imitaciones burlescas: por el lado de los personajes y por otro lado la canción. Evidentemente se puede imitar sin criticar aun haciendo gracia, llevando a la burla y comicidad elementos de algo que normalmente no son graciosos, sin ni siquiera criticarlos. Por otro lado, la sátira más agresiva puede malinterpretarse o ser un puro ataque sin más.

Es sobre todo esa capacidad de modular el discurso, lo que hace útil la parodia en la sátira. Al ponerse en el lugar de alguien, se puede concretar mucho, incluso personalizar, pero gracias a la parodia se deja claro que lo que se critica es la imagen percibida o más conocida de algo. Sin objetivo crítico, la parodia puede ser simplemente un guiño o un "cameo" en una obra, como dibujar de fondo en una viñeta un personaje volando con capa, mientras que la sátira se centraría en como ese personaje o un emulo de este es absurdo o ridículo, sirviendo para hablar de otras cosas.

A mí personalmente me gusta la sátira y la parodia, a veces hace falta incluso la más directa y sin compasión, sobre todo cuando es lo único que se tiene para atacar cosas terribles. ¡Pero hacerlo bien es muy difícil!

Muy pronto más cosas de parte de vuestro amigo y ciber vecino Mario.

sábado, 14 de marzo de 2015

La lengua es el mensaje

Ya he dicho lo de que el medio es el mensaje. Buscad por el tema de lengua y demás. Pero cuando algo es importante, merece la pena insistir. Y esto lo es.

La lengua no es algo etéreo pero tampoco está escrito en piedra, me explico en detalle. La lengua española (todas en general), tiene unos hablantes, que son quienes las hacen en el día a día; pero el sentido se enseña, siendo esa parte académica y lectiva algo sobre lo que se puede hacer más, y de entre esos recursos, es donde instituciones (la RAE principalmente) tienen potestad, al reglamentar la gramática y la ortografía, para hacer reglas que sean coherentes con la forma de hablar, o para evitar caer en la incorrección, pero es difícil determinar el sentido (y el lema de la institución "limpia, pule y da esplendor" no ayuda a distinguir). Lo cierto es que es el lenguaje escrito el que se usa, cada vez más con el periodismo; pero antes era lo académico y lo literario lo que creaba la base para el lenguaje a enseñar y culto, pero este último era bastante independiente de la mayoría de hablantes, sujeto en su lugar al dominio de la lengua que tenían esos relativamente pocos autores coetáneos, además de mucho anterior. El resultado es algo excesivamente académico... aceptar cocreta no es tan terrible si pensamos en lo clasista que es nuestra sociedad y la necesidad de cambiarla.

¿Y sabéis qué? Nuestra sociedad también es homófoba y machista (y racista), con lo que tanto por arriba como por abajo, la gente que habla en español fue acumulando todos esos prejuicios y odio en el habla. ¿guardar esos significados en el diccionario es proteger el acervo cultural o es insensibilidad cómplice contra las víctimas de prejuicios? Pues por suerte a medias, puesto que se eliminan esos sentidos por falta de uso, o porque no es el sentido de las palabras; pero aun quedan cosas por hacer (como sucede con las personas con Síndrome de Down recientemente). El lenguaje inclusivo y la perspectiva de género en el diccionario y la gramática, o al menos el debate de estas posturas; es para mí tomar parte, en el mejor bando además. Pensad en esto, todos sabemos que está mal no ayudar a quien sufre delante nuestra, o ignorar a quien otros le hace pasar mal. Y con las palabras se puede herir, no es una tontería; y aunque puedan hacerse otras cosas, desarmar a los que buscan ofender me parece tan bueno como cualquier otra cosa. Y si de verdad queremos desexualizar la gramática, enseñemos que el género tiene raíces históricas tanto meramente lingüísticas que explican su uso, pero como todo, los significados cambian, y mucho; con el tiempo. O directamente la literalidad de las palabras no existe, sólo lo que se elige que signifique (las costumbres sobre todo, además de las cuestiones sociales).

Día sensible con estos temas. Gente, escuchad a vuestro alrededor, haced que sea todo algo mejor. En nada algo más de parte de vuestro amigo y ciber vecino Mario.

sábado, 2 de agosto de 2014

Definiciones (V): Sobre las palabras

Hoy voy a hablar de palabras y de lo que se puede hacer con ellas...

¿Os he dicho alguna vez mi opinión de la palabra radical (o sobre sus derivados)? Es bastante probable que lo haya hecho ya, pero por si acaso; os lo insisto. Yo me considero radical. Y orgulloso. ¿Y por qué os preguntaréis? Porque está siendo mal empleado, secuestrada y destruida en su sentido más auténtico. Radical significa "relativo a la raíz" en su primera acepción, todos los demás son derivados de ello. Así que soy radical incluso en el empleo de la palabra radical. Reclamo que el resto de usos sean aclarados, y distinguir las acciones radicales o las personas que apoyan cambios radicales o fundamentales, frente a fundamentalistas y fanáticos, que se confunde. Yo estoy vivo porque parte fundamental de las prácticas médicas es siempre radical: no palían síntomas, curan enfermedades; o bien investigan, aprenden y buscan causas primeras; para por supuesto, prevenirlas incluso además de curarlas. Estoy vivo porque me extirparon el apéndice y también una infección provocada por el mismo, así estoy seguro de haber muerto o mal vivido si los médicos en vez de tratarme para curar esas afecciones, hubieran decidido aliviarme. de hecho, la medicina ha avanzado gracias a buscar las causas y prevenir enfermedades, y con ello, nuestra esperanza y nivel de vida. Así, en lo social, si aplicáramos esa idea y no nos perdiéramos en "extirpar cosas" o "hacer las cosas como siempre", a lo mejor progresaríamos más todos.

Otra cosa que quiero hablar es sobre como las palabras pueden ser escudos, palancas o cortinas metafóricas para las acciones humanas. El mejor ejemplo lo tenemos con cuestiones recientes, y lo centraré con como empezó la masacre en Gaza y como se cubre la maldad de esos principios (o carencia de ellos) y sus acciones. Como veis las declaraciones, las palabras, sirven para hacer que la gente te siga, pero la realidad siempre puede dar una vuelta de tuerca. Israel está siendo ahora mismo un matón psicopático y monstruoso, golpeando a alguien que da patadas en la espinilla, mientras le da descargas con un táser mientras le sujeta. O directamente, diciendo al mundo "Pero si se está pegando él". También tengo que decir no hay palabras, porque la impotencia es brutal, la masacre está siendo tan desproporcionada que no se puede tolerar, como antes con radicalidad, que se emplee el término conflicto o guerra para hablar de la realidad en Gaza (o llamar democracia a Israel ya que estamos). Los gobernantes y fundadores de Israel (los formantes del Sionismo), no querían ni quisieron ser un país moderno, querían ser otro país teocrático de la región, pero querían hacer uno judío, por eso despojaron de tierras y casas a los palestinos (incluidos cristianos, no sólo musulmanes), por con judíos sionistas, y digo esto porque con todo lo malo que pudiéramos señalar de los fundamentalistas judíos, con la mayor pena siendo el ostracismo (hoy en día hay aviones) y sin ser proselitistas (con ser exclusivos al nacimiento), son un frente de oposición bastante indiscutible y nada sospechoso de antisemitismo (al contrario que otros opositores a Israel). Y hablando de antisemitismo, en un sentido estricto, apoyar a los palestinos, o incluso luchar contra los perjuicios contra los musulmanes, no es ser antisemita, porque los árabes y los palestinos son semitas (y me atrevería a decir que un poco más que algunos judíos).

Otra cosa reciente que encontré aquí (imprescindible), está en este vídeo de mi adorado Joss Whedon, al que sigo desde Buffy y he seguido de verdad mucho de su trabajo (Universo cinematográfico Marvel ains, lo adoro). En el vídeo enlazado dentro dle artículo, considera que el término feminista no le gusta por dos motivos: porque define a quien quiere la igualdad entre hombres y mujeres, una postura correcta; pero que no encontramos en otras batallas por la igualdad y el progreso, que tienen sólo palabras peyorativas definiendo a los derrotados por la historia, como son los racistas o lo homófobo, que no tienen que tener un -ismo enfrentado. Tampoco le gusta por el -ismo, porque supone que el pensamiento de que hombres y mujeres es algo que debe ser enseñado, no algo natural, y eso es descorazonador en el mejor de lso casos o falso de base, es algo natural vivir en igualdad. Le doy en parte la razón, pero lo cierto es que si bien es algo natural, ha sido arrebatado en muchas sociedades, que requieren y requerimos volver a aprender, y de ahí que haya que construir y compartir ideas bajo un estandarte. Estandartes, etiquetas... sé que son incómodos o contraproducentes para muchos, pero como con las camisetas de colores, es algo voluntario (en general, ahora hablaré de las veces contrarias); la reacción tuya será tuya frente a la elección de alguien, y sobre lo que declare. Pero en el caso del feminismo y la lucha contra el machismo, ahora mismo, estamos hablando de una trinchera, y hay que enarbolar estandarte, no para que no te golpeen, si no para que lo hagan los opuestos, para llamar a las demás compañeras y compañeros y seguir. Lo mismo que sucedió en los 30/40 con la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial, había que ir a la trinchera para ganar, porque no hubo otra alternativa para nadie, un imperativo; incluso odiando las guerras y la violencia, incluso si odias eso, hay veces en las que tienes que poner a un lado tu propios límites, para proteger a otros.
(Un día hablaré sobre la violencia per se...)

Por último, señalar algo sobre las palabras y la vida. Las palabras son como las sombras de la cueva de Platón, son el principal medio por el cual nuestra sensibilidad e intelecto describen la realidad, pero también nuestro método para relacionarnos entre nosotros. E igual que los perros aúllan y ladran, también nosotros enseñamos los dientes, pero nosotros usamos palabras hirientes y/o soeces. A veces es algo instintivo, pero se nos supone a todos la capacidad de entender el sentido, y hay algunas que tienen un sentido no ofensivo si no contrario a nuestros valores (otras veces no, ¿veis lo escurridizas que son las palabras?). Y así se nos escapan (hablando de escurridizas), y una razón es el odio. El odio se transmite fácilmente, y está ahí. Siendo conscientes de él podemos afrontarlo, pero siempre siempre queda un poco de rabia nacida de él. Y a veces, el amor puede mezclarse, y cegarnos. Es lo que le ha sucedido a Pilar Manjón, por empatía de quienes han sufrido lo que ella, enfurecida por el cinismo y la hipocresía, y probablemtne también ofuscada de todo lo que ha aguantado de anónimos en Internet, ha usado términos machistas y racistas, y ha cerrado su cuenta. Algunos dirán que ha sido cobarde o que entonces merecía todo lo que trolls anónimos han dicho y la han hecho estos años. Una pista, no creo en los castigos preventivos (los actos humanos no son enfermedades o accidentes), así que, no me gusta un pelo lo que ha hecho, pero ella al menos a riesgo de volver a hacerlo, ha decidido no seguir y cometerlo de nuevo. ¿y quienes se lo han hecho a ella durante años? Ahí siguen, a menos de que les denunciemos nosotros, porque carecen de conciencia. Y pongo claro que explicación no equivale a escusa, aunque según el acto a veces es un atenuante, y otras no. La intención por ejemplo sí es un atenuante.

Y ya por un tiempo creo que más de esta línea no habrá, o sí, dada mi situación actual tengo que desahogar mucho... ¡Sea de lo qué sea pronto tendréis noticias de vuestro amigo y ciber vecino Mario!

miércoles, 30 de octubre de 2013

Mis géneros literarios

Hola a tod@s. ¿Sabéis que soy un filólogo frustrado? No sé si hubiese seguido estudiando, o habría intentado ser profesor o especializarme en cosas como traducción o corrección, o tal vez estaría escribiendo para algunos sitios por 4 perras (como esto, pero con perras). Aunque no sea autoridad, aunque no tenga el título y me falte mucho estudio y esfuerzo para ello, como en Internet todas las voces pueden ser escuchadas, hoy quiero contaros algo que creo y he pensado mucho sobre los géneros literarios...

Los géneros en literatura han hecho a los expertos escribir mucho sobre ellos: A favor de su existencia, y también en su contra; sobre qué son o siquiera cuantos deberían son; sobre su clasificación, origen y utilidad. En general seguro que habréis leído sobre los dos grandes, la prosa y la poesía; e incluso quienes dudan. En el primero, la escritura suena o parece muy cercana al habla natural y espontánea, mientras que en el segundo aparen estructuras que buscan sobre todo musicalidad y orden en una única pieza de literatura (o sea, es igual que una frase, un poema es una entidad casi independiente que se puede analizar). De hecho, la razón por la que en lo académico se disfruta estudiando literatura como sujeto, es que no dependen de un trasfondo inmediato, son independientes porque no participan (normalmente) en un intercambio bi-direccional, si no en una única dirección (autor-lector); al contrario que en la comunicación verbal natural. Cuando coges una frase y la analizas, tienes que tener claro que ya está "tocada" y alterada (como en física cuántica, pero aquí es más evidente).

En realidad, yo destacaría que el mensaje intencional o ideal de un autor o de un transmisor también tiene que tenerse en cuenta, y no sólo la fórmula gramática y lingüística inmediata. La proporcionalidad de la respuesta y como se busca pesan más que el lenguaje empleado para mí. Así para mí hay 4 Grandes Géneros, 3 de ellos por el mensaje y las fórmulas, y un cuarto sólo como método de llevarse a cabo directamente:

  • Narrativa: la función narrativa trata de contar una acción y es la ficción más pura, puesto que depende del lector ponerse en la piel de personajes y observar con una distancia lo que lee: sin creerlo, debe ser capaz de creer que puede ocurrir mientras lo lee. Esa ficción es mentira, pero una mentira que el lector disfruta durante la lectura. Puede haber poesía, la épica medieval era narrativa, ficción rimada, y nada impide que en una novela con personajes del mundo de la poesía se la aplique. Los sentimientos que afloran son los que los personajes o la historia suscitan, no necesariamente dependiente de las fórmulas fonéticas, si no más bien de la gramática.
  • Lírica: Transmite emociones, sin necesariamente poner acción o desarrollo de personajes. Aun con personajes, lo que les sucede o lo que hacen no es tan importante como las imágenes y mensajes que codifica para el ánimo del lector o espectador. Depende de la morfología y la fonética más que de la gramática, con lo que el sentido de las palabras se amplia y cambia. Se transforma en otra Arte, la música a través de la canción, con pasmosa facilidad. Raramente es en prosa, pero la literatura más experimental juega con la lírica en prosa muy a menudo. Nota que no hay ficción: aunque la realidad sea reflejada o no haya realidad física. Muchas veces ese reflejo se busca como verdad pura.
  • Didáctica: El género del discurso y la redacción, en la que aunque sea prosa no hay ficción (incluso las teorías o las ideas se abordan como algo real para el interlocutor). Su función, que las separa de las demás, es que su mensaje no es literario si no literal, aunque sus formas y recursos lo sean en ocasiones (repito, sin demasiada poesía o nula, se acercan uno hablando a las emociones y otro al pensamiento). Tratan de pensamientos.
  • Dramático: Mi problema con este género es que puede ser completamente una forma de llevar a cabo los anteriores: Una narración con personajes interpretados en el teatro, una sucesión de lírica pura en forma de actores y escenarios; y gracias a Brecht y al documental -entre otros-, una aproximación audiovisual a una tesis. Nada impide leer un guión como alguien lee una novela, o recitar versos de Shakespeare como quien lee un poemario, o incluso leer el guión del cue de un informativo... pero sin que te lo hagan a ti como receptor final, como oyente y espectador pierde. Y sin embargo, insisto: no necesita mezclar cosas, puede ser perfectamente una sucesión de peripecias o el cambio de un personaje, el coro o la recitación con música en un escenario... La cuestión es que sin componente audiovisual ajeno, no está completo. Es el único género formal puro para mí, mientras que el resto son funcionales o ideales.


Decir, admito el despiste, que para mí literatura es arte que se hace en primer lugar con la lengua, el habla o la acción verbal. Incluso una película muda se realiza a través de la palabra antes de pasar a ser visual, y seguirá intentando ser comprensible a un nivel verbal. Un cuadro o una escultura no son explicadas, son elaboradas directamente; y hasta el gag más tonto procede de un guión, algo escrito. Separar tantos artes lingüísticos por herencia resulta contraproducente cuando de hecho hoy en día se relacionan y mezclan arbitrariamente, y dejan huérfanos otras muestras artísticas despreciadas en ocasiones (el cómic o el vídeo-juego por ejemplo), pero aun con sus puestos, regresan siempre a sus orígenes.

Señalar que el chiste y todo el resto del acervo popular en la lengua permite análisis lingüísticos muy puros al ser frases que se extraen sin ser afectadas por una artifialización fuera de contexto.

Además de todo recordad que en su inmensa mayoría sirve la literatura como ejercicio lúdico, sin importar el género, más de lo que algunos tocayos ancianos sepan apreciar. Pronto más cosas de parte de vuestro amigo y ciber vecino Mario.

lunes, 21 de enero de 2013

Matices, corrientes y cultura...

O dicho de otro modo... siempre habrá alguien que no esté de acuerdo con otro alguien, y un tercero que tampoco estará 100% de acuerdo con ninguno. Así ha sido siempre, forma parte de la naturaleza humana; e incluso podríamos pensar que es un mecanismo biológico, que nuestra variabilidad basada en nuestra capacidad para imaginar; vivir en un mundo mental además del físico (No, no me gusta llamar a eso inteligencia o razón, porque no es lo único o no son las únicas herramientas de ese tipo que hay en nuestras cabezas) nos ha convertido en una de las especies más exitosas del planeta.

Pero por alguna extraña razón, al mismo tiempo que las personas poseemos la gran capacidad de tener una perspectiva individual, hay siempre intentos de suprimirla. Y normalmente tiene una excusa buena, e incluso buenas intenciones detrás. Si miramos la historia universal (mejor humana, porque no sé nada sobre la historia de los Wookies ni nada de más allá de la atmósfera que no hayamos puesto nosotros), vemos que muy pocas civilizaciones exitosas en el tiempo han tenido éxito en ello, al menos no durante mucho tiempo. Roma, China, el cristianismo (carroñera de Roma), el protectorado económico-militar anglosajón, el frente soviético... La conformidad y la idea de unidad no funcionan como uno podría pensar. La unidad entendida como uniformidad es una entelequia, y una peligrosa porque cada vez que se intenta acaba trayendo peores desgracias.

Ojo, aceptar que las personas diferimos, que es lo que estoy diciendo; no quiere en absoluto que tengamos que tolerar comportamientos peligrosos para nosotros o para el colectivo en el que nos integremos, o callar. Yo abogo porque la confrontación, entre iguales, enriquece siempre. Por ejemplo, las lenguas, pese al esperanto, al chino mandarín (que funciona gracias a un sistema infernal) o la lengua de moda del momento, mueren. Siempre, más tarde o más temprano. La extensión de la educación y la cultura escrita sirven para la normalización y una lengua más longeva, pero no evita en absoluto que aparezcan dialectalismos. A veces creo que la principal causa de dispersión de la humanidad fue que no se ponían de acuerdo con las bes y las uves, y hasta hoy.

Porque somos diferentes, porque no vivimos según unas obligaciones únicamente biológicas somos humanos. Y esas diferencias son desde la cuna, por la educación, por las experiencias o por todo a la vez; o por ninguna de estas razones expuestas. No me gusta generalizar normalmente, así que lo dejo así.

Y quienes me conocéis decís: "Pues anda que tú eres tolerante...". No, no lo soy en absoluto; si algo me cabrea lo digo. Expresar el cabreo, la molestia y el disgusto es mi derecho. Y que creo que todo el mundo tiene derecho, y a lo opuesto, que no es callar; gritar estar de acuerdo me gusta más la verdad. Yo creo que hay que discutir, no oír y callar. Y a veces mandar callar, porque las ideas o las diferencias no tienen importancia, en realidad no la suelen tener, son las consecuencias de éstas las que lo tienen.

Una cosa que me cabrea, por ejemplo, es que se emplea muy mal la palabra radical. Muy mal, en castellano/español peninsular quiero decir. Se confunde radical con fanático, y no es eso lo que significa (ni suelen ir en el mismo paquete). Un radical es aquel que busca solucionar los problemas de raíz (donde el problema radica ¿veis el latín en todo esto verdad?): las vacunas, la educación pública, la separación de poderes ¡Todo eso son acciones radicales! Lo contrario, la apariencia o la teoría a veces cargan. La religión por ejemplo es todo pompa (todas, algunas brillan más y otras menos).

¿Estáis de acuerdo con vuestro amigo y ciber vecino Mario? ¿No verdad? ¡Pues así quiero que siga hombre ya!

miércoles, 10 de octubre de 2012

Cuéntame un cuento... porque una novela no se puede

Bueno, perdonad el título tan largo y pelín extraño (y homenaje musical). Hoy voy a compartir con vosotros algo que andaba pensando sobre los géneros formales dentro de la prosa narrativa, géneros formales, y no necesariamente históricos o de género temático, si no en la forma, o más bien duración que existen.
Relato, cuento y novela son géneros todos de la prosa que constituyen su discurso dentro de la ficción narrativa. Para empezar decir que lo que distingue a la última de los dos primeros es fundamentalmente la extensión. ¿Y qué diferencia el relato del cuento? Pues nada o todo, dependiendo de la escuela o el maestro que tengas: Cuento y relato pueden ser sinónimos, o diferenciarse desde la extensión (siendo el cuento más corto que el relato), estructura conservadora (similar a la novela) del cuento frente a una mayor libertad en el relato... Pero esto es una opinión de algunos teóricos. Para otros cuento y relato son intercambiables, o sólo extensión -o se prefiere el término francés de nouvelle para los relatos realmente largos o novelas muy cortas. A veces incluso podríamos decir que relato es sinónimo incluso de narración, y por lo tanto un tipo de comunicación o expresión que salta de la literatura hasta lo audiovisual, abarcando todo... ¡Por estas razones existen estudios de Letras!
Pero volviendo a las diferencias, yo diría que aun con estructuras similares (presentación, nudo y desenlace), la novela y los más breves tienen una diferencia. Un buen novelista debe en una de sus obras desarrollar: temas, personajes, escenas e historias. Puede que sólo tenga alguno de esos elementos, pero para ser novela debe lograr mantener la atención, durante "ese desarrollo", de sus lectores, e incluso puede dedicar a retomar y corregir en capítulos, errores de otros. Lo importante, por lo tanto es que pueda crear algo "extenso" con interés, ya sea con uno de manera notable o todos los aspectos con algo íntegro y consecuente en toda su extensión. Pero esto último es bastante difícil.
¿Y con los cortos? Si la novela desarrolla y puede tomar aire, e incluso dar aire al lector; a lo largo de toda su extensión, eso no es posible en el relato o cuento. Un buen cuento expone en su extensión lo que debe contar. Debe ser comprensible, consecuente y cohesionado en su extensión, y así exponer lo que quiera que tenga: ya sea una historia breve (apenas una escena de una película), una moraleja (especialidad del género de las fábulas) o un personaje. Debe jugar con la brevedad como arma y límite, y yo diría que tiene más calidad de narrador el escribir cuentos. Pero también tiene más dificultad como lector, no puede retomarse tan fácilmente y no pueden encontrarse puntos cardinales en la lectura como son los capítulos de una novela. Los prejuicios considerando el cuento como género sólo infantil o popular (lo que en nuestros estudios es dejarlos de lado de manera peyorativa) es estúpido.
Cuando estudiaba, un profesor nos contó de manera muy dramática lo extraño que era que el género menos literario a lo largo de la historia, la novela, sea ahora el epítome de lo que es la literatura. Que quien es novelista (escritor de novelas) sea sinónimo de escritor; mientras que dramaturgo, cuentista o poeta sean un poco por debajo o infravalorados en el imaginario colectivo. Yo no diría tanto, pero desde luego que para mí un buen escritor puede dedicarse a una sola rama de la literatura, pero un genio puede trepar o cambiar hacer esquejes de ramas de árboles incluso distintos. Merece la pena probar, pero no hay que lamentar caer en el intento.
Volviendo a como distinguir géneros, decir que es en lo más nuevo del siglo pasado donde se pueden distinguir géneros de prosa narrativos. ¿Si se convierte en una serie sin recortar? Novela. ¿Si se convierte en un largo pero concreto? Nouvelle o relato o novela breve. ¿Corto? Cuento. Decir también que hay que empezar a mirar desde la literatura y viceversa a los guiones cinematográficos y televisivos. Muchos lo hacen  ya fuera y desde luego quien los escribe está muy leída.
Y esto es todo por ahora de parte de vuestro amigo y ciber vecino Mario. ¡Pronto más cosas!

jueves, 6 de septiembre de 2012

3 apariencias, muchos objetivos y más contenidos (Y una disculpa a un malentendido)

Hola a todos, hoy me apetecía hablar de apariencias. El exterior de las cosas sirven para ser percibidas y así luego acercarnos a ellas. ¿Pero qué es apariencia y qué contenido?
Por ejemplo, si entendemos apariencia como sólo lo que percibimos por nuestros sentidos, poco hay más aparente que la lengua. Sea escrita o hablada, el habla es una apariencia; pero mientras lo importante sucede en un contenido no evidente, la capacidad comunicativa sucede en un nivel distinto. Así la apariencia de un acto comunicativo puede sonar o parecer peor o mejor, pero el acto y la función que convierten sonidos y manchas negras en un mensaje no cambia por estos, si no por lo que las partes del acto piensan sobre y en ello. Así, recitar a Góngora o escribir con tanta ultracorrección en Latín pueden estar bien, pero no para decir buenos días o pedir el pan. En realidad la depauperación del lenguaje es como su corrección y forma, una convención de un grupo; la evolución de las lenguas así lo demuestra, de vulgar jerga a lengua de arte pueden pasar siglos, pero sucede. Es por eso que la ultracorrección por encima incluso de las convenciones de la RAE únicamente, es tan falta como no pronunciar la d en el participio (En serio ¿qué les pasa a la gente de más de 50 que no lo pronuncian nunca?). Los motivos explican acuerdos grupales, convenciones, que con más o menos sentido para cada uno de nosotros ponen énfasis en algo más o menos con sentido. Eso es la ortografía, una convención sobre las apariencias.
Y ni todo esto evita que haya malentendidos...
Luego otra apariencia, la del vestir. La ropa cumple una función aún más convencional y está enmarcada en más modismos pasajeros que el lenguaje. En el caso que me atañe más directamente, la ropa de hombre, la imagen de corrección, dignidad y pulcritud en la imagen de hoy en día es heredera del aspecto de gentleman inglés de los pasados dos siglos, matizado por el business-class norteamericana, con todo lo que se escapa fuera raro (la corbata, el traje, la camisa, el polo...) pero como insisto, no todo occidente tenía las mismas premisas, y otras culturas diametralmente opuestas aceptaron esa imagen e icono como civilización, igual que antes fue la dignitas romana de la toga de adulto púrpura y luego el blasón y la capa. De nuevo, la ocasión es más compleja, y si todos vestimos de una manera en unas ciertas circunstancias personales, creamos nuestra propia convención.
No quita que el traje le siente muy bien a alguno... pero no creo que para ir a un sótano en autobús me tenga que poner lo que le parezca bonito a mi padre.
El último tema donde la apariencia y contenido confrontan, de lo que voy a hablar al menos, es algo que se ve y oye ¡El cine! Así que voy a decir algo para empezar que me puede traer problemas: Me gusta el cine español, al menos tanto como el americano y el francés; pero hay películas infumables en todo el cine, pero son excepciones. Es muy posible que géneros o convenciones culturales de una u otra parte disgusten a cada uno. también es verdad que la mirada entre cada país modifican: normalmente en Francia los personajes mandan, mientras que en lo anglosajón es la historia; en España son las circunstancias, el trasfondo de historia y personajes lo que centra muchas veces a los autores, de ahí que mucha gente más acostumbrada a otras miradas se sienta fuera de lugar como espectador. Mientras los personajes franceses están al nivel del espectador y del autor, los anglosajones suelen estar por encima y los españoles algo por debajo, para dar algo de lástima y comprensión, eso crea diferencias. Simplemente como espectador a veces me apetece más ver una cosa u otra; el país, como el género, simplemente me dan una pista de lo que puedo ver. Realismo,verosimilitud y ficcionalidad, uno de los grandes temas de los que escribo y opino.
Y por último antes de despedirme... la disculpa...
Ayer mencioné a Alex de la Iglesia vía twitter, le molestó; y pido disculpas por mi comentario (y doy más explicaciones, que no sé la razón siempre mis razones son excusas para algunos). Mi intención era contar una anécdota con alguien que me cae mal, pero no era él; si no alguien de mi vida 2.0. Si me he equivocado, y no sé nada lo siento, no me molesta que me reprendan ni que me quiten de mi error, si la tercera persona (despotriqué contra él en otra entrada, luego enlazo) tenía razón, admito que me equivoqué. Pero no quiero que me bloquee porque Alex de la Iglesia me parece un profesional muy bueno, me gusta especialmente "La Comunidad" y me gustó "Plutón BRBNero" también. Si alguan vez he podido molestar en algún comentario más personal, no era tampoco mi intención, la ironía era más contra mi entorno, y en plan sardónico que no contra él ni nadie importante para él. Insisto en decir lo siento.
Con éste ejemplo verbal de poner el cuello de sumisión como un lobo en su manada virtual, me despido. ¡Pronto algo más simpático y friki de parte de vuestro amigo y ciber vecino Mario!