viernes, 12 de diciembre de 2014

Condenado a Perpetua Malkavian (Concepto para Vampiro la Mascarada VII)

Condenado a Perpetua
Cita: Llevo aquí casi dos décadas, tú entraste hace una semana. Te aviso que no te puedes permitir, si quieres salir pronto, meterte conmigo. Puedo conseguirte cosas o puedo quitarte cosas ¿qué será bombón?

Preludio: Mataste a un hombre. Y a su mujer. Y a sus dos hijos, un niño y una niña. Y al cartero, que no, no era un hombre en esos pantalones cortos tan ridículos. La policía, el fiscal, el jurado y el juez (¡e incluso tu abogado!) no lo vieron como tú. No acabaste en un psiquiátrico porque los mataste a todos por dinero y drogas (y quien te pagaba también acabó con sus huesos en prisión), aunque no pudieron condenarte más porque era imposible. Te esperaba perder el resto de tu vida entre rejas. Pasaron varios años en los que no tuviste problemas en mantener tu adicción y tu mal nombre, pero en ese tiempo tu vida se evaporó.
Pero sigues por aquí. Todo lo hizo un supuesto psiquiatra especialista, un viejo amigo de uno de los médicos de la prisión. Sus sesiones eran por la noche (algo raro pero que parecía perfectamente normal cuando hablabas con él), así que no veías raro que te encontraras tan cansado noche tras noche durante la temporada de sus sesiones, aunque tú no dejaste de ser como siempre (excepto algunos días que eras mucho peor) ni recordabas nada. Luego llegó el día en que se debía marcharse en un mes, pero antes te dejó un detalle y un trabajo que hacer. Te convirtió en un Vástago, el médico era en realidad sólo un esclavo, un Ghoul, para uno de los peces gordos entre la Camarilla (las sesiones durante ese mes fueron las más provechosas la verdad). Ahora, estás casi fuera del sistema, has pasado varios años aprendiendo lo que significa ser un vampiro, tus poderes y a todo el que entra en la cárcel. Cada noche que lo deseas en realidad puedes salir de la prisión, nadie cierra tu celda de hecho; y luego está el hecho de que puedes hacer que nadie te vea y salir. Además de para dejar de probar sangre de la cárcel y dar parte a tus jefes, también coges cosas para vender en la cárcel y formar una pequeña banda de otros Chupones de la base de la pirámide. Porque de momento estás en la base, pero en la cárcel estás arriba; ahora a escalar fuera.
Concepto: Eres un tiburón en un acuario, y lo peor es que antes de ser un monstruo que necesitaba sangre ya eras un monstruo sediento de sangre, pero no tan literalmente. Ahora digamos que lo aprovechas más. Dentro de los muros de la prisión controlas a los presos por medios como el miedo o las necesidades que les ayudas a cumplir. Al contrario que los otros contrabandistas de la cárcel (a los que dejaste con vida porque te dan comisión sin rechistar), aceptas pagos poco claros y privados en tu celda (sangre, esa preciosa sangre que les sobra); y ya tienes una pequeña recua de Ghouls propios además de dar algo de tu Sangre al médico de la prisión. Eres una presencia nocturna en la prisión y en la ciudad, un horror potencial y muy real; aunque de momento para evitar levantar sospechas vuelves antes de cada mañana a tu celda (normalmente de castigo, para evitar la luz y aumentar tu mala fama y lo poco probable que es que salgas de ahí).
A veces, para cubrir huellas de tus actividades y más cosas, levantas auténticos tumultos levantando con tu mente enferma las pasiones de los otros prisioneros. Has acabado con varios cazadores encarcelados, un guardia incorruptible y demasiado suspicaz y con convictos que simplemente te caían mal o no te gustaba su sabor.
Sugerencias de Interpretación: Presumes de todo lo que has hecho, aunque te tienen que recordar que te cortes con mortales. Con los vampiros primero cuentas lo que hacías cuando respirabas, sin decirlo; pero cuando lo cuentas te encanta ver la respuesta, menos de lo que te gusta ver las reacciones cuando captan lo que puede pasar les si te enfadan. Comes con mucho placer y después de hacerlo te gusta demostrar a grandullones lo que puedes hacerles a sus caras. Si estás hambriento, también a sus piernas, a sus cabezas y luego a otras cosas, también de sus familias. Déjaselo claro, pero tampoco tanto como para no poder pillarte un buen aperitivo con los más idiotas. Y por supuesto, caza, tanto dentro como fuera de la cárcel.
Equipo: Cuchilla hecha en prisión, copias de las llaves de varios sitios de la prisión, móvil de contrabando, caja de metal con material de contrabando.

Trastorno: Bulimia



[Personaje que he estado haciendo estos días, en nada otro, un Malkavian, que es uno de los Clanes más difíciles de hacer. ¡Pronto más cosas de parte de vuestro amigo y ciber vecino Mario!].

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