Mostrando entradas con la etiqueta derechos de autor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta derechos de autor. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de noviembre de 2012

Mi nuevo blog - vil metal virtual y afición aprovechada

Hola a todos, os quiero presentar mi intento para, si no hacerme rico ni vivir de ello siquiera, sí sacarme unas perras con mi afición al rol, mi facilidad de uso del Libre Office y mi facilidad para escribir cosas cortas y abiertas.
Con esos elementos he decidido abrir un pequeño negocio de cosas de rol por encargo, y ahora os voy a contar y confesar que tiene sus problemas pero también razones por las que creo que no será un fracaso absoluto.

  1. "Eso puedo tenerlo gratis haciéndomelo yo" o "Eso puedo comprarlo igual y oficial" - La diferencia significativa es que lo hago en vuestro lugar; igual que yo uso de avatar un dibujo que compré por Internet (Y os recomiendo echar un vistazo http://pedidosgp.blogspot.com.es/ - en parte ha inspirado todo esto); porque me gustaba. Si alguien quiere tener una ficha, pero no tiene tiempo de hacerla y le gusta como las hago yo, estoy bien dispuesto a hacerlo yo, como siempre siguiendo lo que quiera o lo que necesite el cliente. Y una aventura o crónica entera, siempre será como quiera quien la compre, eso no te lo dan tan personalizado; de ahí que tenga sus ventajas.
  2. "¿Y no te meterás en líos con las editoriales?" - Siendo honesto, me preocupa; pero nada de lo que "vendo" está sujeto a derechos, porque las fichas son lo que se permite o te dan para copiar libremente en todos los libros. Siempre que haga referencia al juego como digo en el artículo lo haré citando libro, página y demás de lo que lo saco, no pienso incluir detalles... excepto de juegos que tengan una licencia abierta.
  3. "Esto lo haces por el dinero" - Sí, pues claro. Pero no me voy a hacer con lo suficiente si quiera para independizarme o emanciparme, pero sí para por ejemplo comprar vía digital más juegos, así que... una idea de gran proyecto es crear mi propia editorial digital, con esto puedo llegar a hacerlo.


Y no más puntos, aquí podéis ver lo que puedo y estoy dispuesto a hacer por dinero: http://rpgporencargo.blogspot.com.es/2012/11/presentacion-de-rol-por-encargo.html

Espero que os acordéis de vuestro amigo y ciber vecino Mario con esto, muchas gracias.

domingo, 19 de febrero de 2012

Adverso Circus

Ojito amigos, que he sacado el diccionario de latín, Adverso Circus significa en latín, aproximadamente Contra el Circo. Esta entrada no es contra los circos clásicos, con sus payasos y fieras, aunque podría. Pero no es el tema de hoy, hoy el tema es ese circo moderno del deporte profesional. ¿Tienen derecho a divertirse con él los aficionados? Sí. ¿Tienen derecho los que se dedican a ello a recibir un sueldo y vivir de esa actividad? Sí. ¿Entonces a qué me opongo? Pues a varias cosas, que voy a detallar a continuación.
Hace unos días, más de una semana en realidad, los guiñoles del Canal+ Francia hizo un sketche o gag a costa de: que sólo tienen un guiñol español (Nadal), una condena de 2 años a Contador por la presencia en sangre de una sustancia prohibida (que por cierto, cambió la declaración, cosa que inocente no le hace parecer) y combinando ambas con el extraño sentido del humor francés, les salió un gag grueso. Podríamos haber dejado la crítica ahí, pero no. Los medios le dieron un eco (vergonzoso el espacio informativo a una anécdota), un ministro acusando eso como síntoma de racismo, y la gente ahí, siguiendo el rollo. El propio Nadal le quitó hierro, cómicos recordando que es un chiste malo y nada más, y todo el mundo disparado en la dirección contraria. Es verdad que el chiste pierde con la reutilización de Nadal firmando con una jeringa, aunque hay chistes que ganan precisamente por lo limpio que es el objeto (buscad la película El escándalo de Larry Flint), porque son otras cosas las que se le pueden achacar a Nadal, también gruesas pero no deportivas del todo. Hubo quien llegó a decir que porque no hacen chistes de sus deportistas dopados, y en la réplica de los creadores del programa dijeron precisamente que sí, han hecho los mismos chistes con sus deportistas en otras ocasiones.
¿Qué se puede decir además? Que nosotros hacemos lo mismo, ¿o es que todos estos son franceses?:



Y además, añadid todo el humor que hacemos con nuestros vecinos de Portugal sin venir a cuento. Todos entendemos que un sketche (y más de muñecos de plástico) no son una fuente periodística. No creo que tengamos que meter en la cárcel a los soldados violadores de la película de Juana de Arco... porque no es de verdad. La exageración es un recurso expresivo que deberíamos entender. ¡Recordad amigos lectores que no os podéis creer nunca nada de lo que pone en una pantalla de manera literal!
Otro tema (y aquí me vais a dar palos pero tengo que decirlo o reviento): no me importa en absoluto que las radios no puedan retransmitir los partidos desde el estadio gratis. Así de claro os lo digo. ¿Y por qué? Es cierto que es injusto y que antes no era así. ¿Pero por qué la emisión radiofónica tiene que ser distinta a la televisada? Ambas cosas las hacen empresas que ganan dinero con el espacio publicitario en sus emisiones, que si ponen contenidos baratos y con muchos espectadores; y con las emisiones del balompie profesional conseguían ambos objetivos. Admito que la radio no es mi medio favorito, y detesto el balompie. No entiendo como gente que no se fía de que quien retransmita le diga la verdad puede preferir escuchar un testimonio sobre algo que no ve y confiar en ello. ¡Ojo que no digo que no podáis verlo! Pero amparar las críticas al cierre de la mayoría de los estadios a la libertad de expresión es una falacia que empobrece el discurso. La información deportiva es entretenimiento, nada más ni nada menos. Que un equipo gane o pierda sólo importa a los directamente afectados y a quienes les guste el equipo y ese deporte, para el resto no, incluso si eres deportista de otra disciplina, no. ¡No afecta directamente! Ahí está la diferencia con la política: una decisión de un cargo político o público puede afectarte aunque ni lo conozcas, y a veces aunque sea de otro país. Que una empresa cierre o explote a sus trabajadores también es algo que afecta a más gente de verdad que simplemente a los directamente afectados (mirad lo que ocurre con el cierre de ciertas empresas industriales en muchos lugares). Al mismo tiempo, que los medios empleen tantos recursos humanos y dedicación a un entretenimiento causa estupor. Que a veces 20 minutos de informativos, sean sólo a un deporte que luego hablará otro programa idéntico seguido durante más tiempo resulta bochornoso. Y no lo digo yo sólo, un periodista deportivo (y cómico) llamado Sergi Mas, gran forofo del deporte además, protestaba por lo mismo: 15 de Octubre entre 8 horas y 9 horas de la tarde noche: el mundo revolucionado y alzado contra la crisis de unos pocos y por la democracia ¿de qué hablaban las radios del país? De balompie...
Una última cosa sobre este tema. Que una empresa intermediaria (Mediapro) pacte con los representantes de los equipos un modelo de explotación injusto es igual que considerar que era justo que la financiación de los equipos debiera ser hecha a través de cualquier medio. Las deudas, los tejemanejes urbanísticos, las subvenciones y todo ese caudal de dinero opaco y perverso por su volumen había de estar controlado mejor (¿no os habéis fijado la cantidad de veces que dueños y directivos de equipos están metidos en asuntos turbios y de corrupción? Que la Fiscalía ponga micrófonos y guardias ahí y creo que se ahorrarían mucho disgusto después). El modelo anterior de las radios era como si tu para moler el trigo, lo llevaras a varios molineros, y ninguno te diera una parte de la harina hecha con tu grano. Lo actual es meter todo en un carro con otros campesinos o terratenientes, y que el transportista acabe dando vueltas y vueltas porque ninguno de los molineros quieren dar parte del grano en común. Ninguno de los dos modelos es apropiado para quienes quieran comprar buen pan, ¡pero hay más formas! Que los equipos se democraticen y emitan con sus propios medios los partidos y lo alquilen con una cuota razonable a otros medios, por ejemplo, y así.
Y sabiendo que voy a perder amigos y gente que aprecio, os digo hasta la próxima, vuestro amigo y ciber vecino Mario.

domingo, 19 de diciembre de 2010

De leyes y webs hasta los hue...

Bueno, pues sobre la inclusión de una ley que rompe con mucha de la separación de poderes y pone en riesgo la libertad en internet he decir que me importa poco... hay temas (que se vinculan claro) con esto pero no del todo, y no se tocan ni escuchan en las voces que oigo (Ley de partidos, ley de memoria histórica que sobra, la ley electoral, reformas laborales). La Ley que se presenta proyecta que en favor de los derechos de autor un servicio del ministerio pueda sin denuncia cerrar webs que violen los derechos de autor, esto se aplica por lo tanto a las webs de descarga y streaming. La ley contra la piratería no debe en ningún caso promover esto ni tampoco debe romper con el principio de proporcionalidad que un delito o una falta puedan significar. Es decir me opongo a la ley. Pero menos que se use el argumento de la libertad de opinión. Sé perfectamente que tras aprobar esta web no encarcelarán a neonazis o fascistas de internet o los medios... ni les cerrarán sus altares del odio... así que no veo motivo para temer por la clásica libertad de opinión. Esto va más en línea de lo que es el libre tránsito de la cultura, parecido pero no igual.
Quiero decir que algo que razona esta defensa tan fuerte de los derechos de autor es que el intercambio de archivos y la piratería (que son cosas distintas) son formas de plagio, y por lo tanto al igual que el plagio, son ataques a la libertad de expresión. Es decir la ley defiende la liberta de expresión de los autores que pueden en teoría vivir de su obra. Es decir, la ley desde el punto de vista de sus impulsores y otros, es una defensa de la libertad de expresión, la artística.
Para mi ambos usos de la defensa de la libertad de opinión son un argumento falaz. Y los argumentos falaces me enfadan.
Voy a repasar, si se usase esa ley de igual manera en el día a día, no podrían existir las bibliotecas, regalar libros leídos sería ilegal y ya dejar los en la calle para que circule un delito atroz, pero no lo son. Las colecciones de libros por parte de colectivos, bibliotecas privadas de organizaciones o públicas se parecen totalmente a las webs de intercambio y descarga o a los de streaming. Por lo tanto no se debería legislar de esta manera.
Pero que cierren una web de descargas no es desde luego un directo atentado a la libertad de expresión, si ese contenido tiene otros cauces de acceso, exposición o adquisición. Hay que admitir que se debe lograr una mejor correlación entre los creadores y los espectadores; en la ecuación fallan los intereses de los intermediarios: televisiones, discográficas, grandes productoras, editoriales. Empresas que podrían repartir de forma más justa los beneficios y no lo hacen. Achacar las pérdidas al uso que le dan los espectadores a la tecnología, es desde luego enfermo y avaricioso.
Dicho esto, me despido de vosotros, pronto más de vuestro amigo y Ciber vecino MarioJPC.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Otra opinión más sobre el lío que se nos avecina...

Buenas, es raro que yo acompañe algo que ya está tan manido y tan de moda como son la pugna entre derecho de autor, derecho de información y todo lo que implica Internet entre ello.
Tengo un viejo artículo donde hablo del tema. Aplicado a los libros en descarga, y ahora en general he de repetirme un poco. Evidentemente bajarse cosas de Internet tal como muchos hacemos no es ni de lejos un delito económico; primero de todo porque no gastarnos dinero en algo no puede ser igualado a robo, tal vez a un "simpa". Pero si yo cojo una receta de un restaurante y me la cocino en casa, el restaurante no puede decir que me he apropiado de su receta, y que si como eso, he de pagar. A nadie nos parecería razonable pagar por "cocinar" y comer en nuestra casa más allá de pagar lo que comemos. Por otro lado, hace un simpa sigue estando mal. El problema es que el modo en que se está llevando todo el asunto es deleznable (PPSOE son iguales, os lo recuerdo, por si alguno de quiene me leen padecen amnesia, que esos que se hacen adalides de Internet hicieron lo mismo hace menos de 8 años).
No hay camino fácil, por supuesto, yo me bajo cosas pero en general suelo comprar me también lo que me bajo. Pero como digo siempre mucho de lo que me bajo me lo bajo porque no hay medio físico y no alegal para conseguirlo.
Yo no voy a ganar nada con ello, solo tener una película que me hace gracia y así en adelante. Si el sacrificio necesario e ineludible para ello es pasar por caja... Me aprece que hemos perdido el juicio. Yo he prestado cientos de cosas cuando he querido a amigos, he regalado cosas que ya he leído y lo mismo han hecho conmigo ¿Según la lectura más literal hemos hecho un delito en cada cumpleaños? ¿El dejar libros para que se lean en la calle era promoción del hurto? En el fondo es más el miedo a las maquinitas brillantes lo que hace que se tenga miedo a buscar soluciones más ideales para todos, y no tanto castigo y amenaza.
Páginas de descarga con coste y que las responsabilidades recaudatorias y defensivas que hacen las sociedades (en verdad gremios oscuros y mafiosos) generales de autores por parte de un Ministerio más independiente que el actual sería precioso y perfecto. Y en cuanto a la música y los músicos, los más preocupados en todo este asunto aparentemente... es que el ejemplo que más se hace del carpintero que quiere cobrar cada vez que alguien se sienta en la silla es socorrido pero claro: Los conciertos se están demostrando los verdaderos aunténticos medios de vida y ganancias musicales. Que un músico gane dinero cantando es más loable que vendiendo CDs... Honestamente...
Y sí admito el haber colgado un artículo e imagenes de uan revista, pero con calidad tan mala que era mejor comprarla...
Y hasta aquí el más común artículo de vuestro amigo y cibervecino Mario. Leed un buen artículo aquí sobre este tema.