lunes, 21 de noviembre de 2016

Recursos Humanos de la Capilla Tremere (Concepto para Vampiro la Mascarada XIX)

Recursos Humanos de la Capilla

Siéntate por favor, os he visto a todos los candidatos, pero ahora quiero hacer una entrevista individual. Eres uno de los elegidos por el Consejo, tu test y currículo les dejaron más que impresionados. Ahora háblame más de ti ¿de verdad crees qué no sé quien te envía?.

Preludio: Eras una niña cuando descubrieron en ti un talento: ponerte al mando. Fuiste delegada de clase desde párvulitos, presidenta escolar en el instituto y fuiste directa a dirigir un club de la universidad, y luego a la política. Por desgracia tus deseos de estudiar ciencias políticas no fueron bien recibidas en casa, que te obligaron a estudiar algo más de provecho. Pero conseguiste un punto intermedio, dirección de empresas; y en lugar de activididades, te concentraste en créditos extras de las asignaturas de políticas y antropología que querías. Te costó mucho esfuerzo, tu relación con tu familia, todos los vínculos personales que podías haber tenido y casi toda tu confianza.
Pero el mundo de las finanzas no era como el mundo académico, y menos para una mujer sin apoyos ni contactos; solamente un buen expediente y mucha ambición. Al principio apuntaste muy alto intentando tu propia empresa, pero fue imposible por las deudas que ya tenías, y luego te conformaste a ser contratada haciendo sustituciones que te quitaban todo a cambio de simplemente pagar deudas y sobrevivir; ni una cosa ni otra funcionaba para saciar tu ambición. Fue entonces que en una empresa inmobiliaria en la que habías trabajado se te acercó alguien para ofrecerte un puesto en su departamento de recursos humanos. Superaste el tiempo de pruebas, y poco a poco te estableciste allí. La dirección de la empresa solamente se reunía de noche, imaginaste durante mucho tiempo porque eran reuniones de hombres, con puros o strippers; especialmente porque tu superior inmediato no solía hablar y parecía avergonzarse al no contestar, o con una resaca por haber desfasado. Era un departamento con mucha ida y venida, sobre todo porque la dirección de la empresa y del departamento cada cierto tiempo despachaba, en dichas reuniones secretas, a casi todo el mundo que llevaba bastante tiempo. Centrada como estabas en el trabajo, no hiciste pesquisas, la crisis y la competitividad explicaban esto. Hasta que el hombre que te dirigía volvió de esa reunión con su dimisión y la obligación de acudir allí para tú ser su sustituta. Acudiste a la cita, formal pero algo arreglada, nerviosa por si esto era un cierre del departamento o un ERE o algo, al entrar viste a los directivos, a los auténticos jefes... Pero a la mañana siguiente no lograste recordar nada.
Te sentíste extraña ya desde dicha mañana, pero ahora eras tú la nueva gerente de recursos humanos así que lo achacaste a la euforia. Pasó un tiempo sin que supieses nada de la junta, más allá de los informes y mensajes rutinarios. Llegó el momento para tu segunda evaluación, acudiste igual y de la misma manera olvidaste todo a la mañana siguiente, pero implementaste cambios con un nuevo entusiasmo. Un paquete con viales que tomabas casi de forma rutinaria acompañaron esta nueva etapa (aunque no recordabas quien te los dio, sí que debías tomarlos), y el fervor por causar una gran impresión en tus superiores ya había anulado totalmente tus deseos de poder y riquezas propios. Llegó la revisión, nueva y última cita con los directivos. Ahí estaba tu antecesor, atado a una mesa; cerca estaban los siete miembros de la junta, la empresa; y el cáliz lleno de roja sangre. Uno de ellos se acercó y te pidió que le mostrarás el cuello... aceptaste, igual que aceptaste la Vitae, tu lugar en la Capilla y en la Casa Tremere.
Concepto: Eres la jefa de una pequeña parcela de poder, el techo de cristal ahora es por tu edad, no por tu sexo; porque eso es irrelevante. Has aprendido a poner examinar y dominar las mentes de los mortales, para elegir a los mejores candidatos, pero eso en la entrevista, con investigar a los candidatos antes y poco más ya sabes sacar más "material sensible" que con los poderes de la Vitae.
Un pequeño problema de todo este trabajo en "las trincheras" mundanas, es que no has tenido aun tiempo para desarrollar tu talento con la Taumaturgia, lo que ha provocado que estés atascada en los niveles inferiores de la Pirámide. Algunos de tus superiores utilizan esto para tratarte de una mera sirvienta. Pero claro... eres tú quien hace que la Capilla y muchos de sus proyectos funcionen, ellos dependen de ti aunque no sean conscientes de ello. Espera tu oportunidad y mantenles contentos, pero no dejes a ningún aspirante a brujo subido se crea que eres una "muggle", eres una Slytherin.
Sugerencias de Interpretación: Algunos por las espaldas te llaman alimaña, porque eres una persona estricta y poco sutil con tus inferiores, que son cualquiera que respire y que no sea un Tremere o alguien a quien la Capilla respete. Tu trabajo es coordinar al personal mortal de la Capilla, evaluar quienes son candidatos a ser Ghouls, quienes no y también posibles candidatos, y todo eso sin delegar demasiado. Es mucho trabajo y de momento tus observaciones para nuevos Neonatos han sido todos negativos, no quieres más tiburones en la pecera, barril. Cuando hables deja claro que tienes razón, y evita quedar en evidencia o revelar tus cartas del todo. Insinúa dignidad y competencia, no muestres rebeldía. Muestra fuerza, no abuses de iguales. No provoques a los inferiores, simplemente haz que hagan lo que les toca.

Equipo: tablet, móvil de la Capilla, móvil personal, móvil profesional, fondo de armario, libros de política y empresas, pistola eléctrica.



[¡Nueva ficha para Mundo de Tinieblas! Una Tremere sin magia de sangre, para variar pero sin problemas para tenerla en partida. Este personaje empezó como homenaje a Harry Potter con un concepto de jardinero sin Taumaturgia como este personaje. Pero vuestro amigo y ciber vecino Mario lo ha variado desde entonces.]

2 comentarios:

  1. Joder si hay algo pero que un Vampiro es un vampiro tremere. Y si hay algo peor que un trepa, es un trepa de recursos humanos. A esta pobre la pilla de todo.

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    1. He hecho a la vampira más vil del universo, o con el potencial para ello, lo sé... tengo una mente perversa.

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