viernes, 3 de marzo de 2017

Playboy y Filántropo Colmillo Plateado (Concepto para Hombre Lobo VII)

Playboy y Filantropo

Ay, ya el rito de la semana que viene es verdad... podemos quedar unas horas antes, tengo un coche nuevo y planes para una fiesta esta noche, un amigo me ha enseñado los trapos sucios de algunos de los invitados y creo que son para sacar el colmillo.

Preludio: Tu familia es muy tradicional, demasiado tradicional la verdad. Generaciones habían vivido en las tierras de la familia, generaciones habían ido a las mismas escuelas para élites apolilladas. Tus apellidos salen en los libros de historia, o eso te han contado, porque no los has leído. Tú estabas más dedicado a salirte con la tuya siempre que podías, más que a ser un buen chico estudioso. De pequeño era acaparar juguetes y dulces además de hacer pellas; de adolescente conseguir alcohol, acumular escapadas de fines de semana de cinco días y ligues aun más cortos.
Los tutores de refuerzo no podían controlarte, así que hacían los deberes por ti. En la academia se sentían tan humillados por ti, y tan en deuda con tu familia como patrocinadores, que miraban para otro lado de tus correrías. Tu familia te vigilaba de cerca claro, pero tu madre estaba fuera casi siempre, y era tu padre (más rico, pero con menos abolengo) el que tenía que intentar controlarte, pero siempre le ganabas. Tu abuela, por otra parte, era quien velaba por ti cuando regresabas maltrecho, te echaba la bronca claro; pero también ocultaba y disculpaba tus deslices, porque "Eras quien debías ser". No terminabas de entender eso, pero mientras te sirviera para salirte con la tuya...
Descubriste porque tu madre tenía tantos compromisos, porque podías salirte con la tuya tan fácilmente y porque a tu padre le veían como de segunda. Era el día de tu 19 cumpleaños, en el tercer día de fiesta con los amigos; aunque un número anormal de primos se habían auto-invitado. La cosa se empezó a descontrolar, cuando uno de esos imprescindibles e impresentables de la fraternidad rival trajo a amigos y empezaron a armar bulla. Cuando mediaste, te tiraron una botella (cara y comprada con tu dinero), y el dolor fue dejando paso a una sensación aun más de ardor, casi furor. No sabes cuanto tiempo duró, pero cuando recuperaste el sentido y la cordura andabas a cuatro patas y tenías pelo por todo el cuerpo, y estaba tu abuela mirándote con una mezcla de orgullo y vergüenza. Habías abierto por la mitad a dos de esos imbéciles, pero tu prima le estaba evitando morir solamente tocándoles con sus manos.
Fue entonces cuando te obligaron a tomarte tu Legado familiar más en serio. No te quedó más remedio que agachar las orejas y meterte el rabo entre las piernas y atender a tus mayores, y fue literalmente. Eres un Garou, un orgulloso descendiente de líderes de manada y reyes, héroes que salvan al mundo todos los días sin que nadie lo sepa. Lo normal es que hubieses aceptado eso... pero también te enseñaron que eres un Ragabasah. Aun lamentan que nacieras con ese signo, tú por suerte eres más que feliz de serlo.
Concepto: Evidentemente tu abolengo era suficiente para que Halcón te diese la bienvenida como uno de sus hijos espirituales, y tu Rito de Iniciación no salió de lo previsto. Pero cuando tu Tribu y Casa no te necesita cerca, necesitas mantenerte ocupado. ¿De qué sirve ser rico y popular si no has de quedarte en un bosque lejos de todo?. No quieres dejar en manos de la Parentela el trabajo de velar por todos los intereses de la familia, así que te ocupas de ser un rostro visible; una especie de portavoz del lado más amable y joven de los señores de toda la vida. Te dedicas a aportar y reunir fondos contra la deforestación, la pérdida de espacios salvajes y cosas de esas. Lo interesante es siempre la fiesta de después.
Hijos de Gaia y Moradores del Cristal se sienten más cercanos a ti, y en parte el sentimiento es mutuo; lo que hace más fácil enterarte de lo que sucede en la Nación Garou. Y entre las élites hay enemigos igual de peligrosos que en los campos de batalla umbrales o los frentes, los chupasangres se creen que el poder y los que lo ostentan son sus peones; y los esclavos de la Tejedora no dejan de querer poner ellos las normas. Menos mal que estás tú para empezar a cambiar las cosas, y solamente estás empezando.
Sugerencias de Interpretación: Eres un lobo que se viste de seda y te encanta. Te sientes como un James Bond o un Christian Grey; y te encanta. Por supuesto, eres más obvio y menos discreto que ninguno de ellos. Eres ostentoso, lo que causa que tus Ancianos no te terminen de respetar, pero lo haces porque es lo ideal para ocultarse a plena vista en donde simplemente arrancar la garganta a tu enemigo no funciona. Ojo, crees en las causas que defiendes, pero no crees que simplemente sacrificarse por nada cambie nada, te esfuerzas por hacer mejor para todos, tú incluido. Utilizas tus engaños y tu labia más a menudo que tus garras, pero cuando debes las sacas, solamente que lo haces acompañado de quienes saben usarla mejor que tú. Y si son tus propios adversarios quienes se destrozan, mejor.

Equipo: Coche de alta gama para campo y ciudad, mudas ropa de deporte elástica en el maletero, ropa elegante de negocios, cartera de piel, pistola de 9 mm, smartphone de última generación, bastón espada con el sello de Clan, chequera y pluma personalizada.



[¡Nuevo personaje! Si lo hubiese hecho Morador del Cristal los referentes ería Tony Stark y Bruce Wayne, pero siendo un ricachón sangre azul le pegan unos referentes más casposos. ¡Pronto más cosas de parte de vuestro amigo y ciber vecino Mario!]

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