miércoles, 5 de abril de 2017

Hijo de Halcón Colmillo Plateado (Concepto para Hombre Lobo VIII)

Hijo de Halcon

La Umbra no tiene límites, eso hace fácil que os perdáis. Yo os guiaré, seguidme.

Preludio: Sabes que eres especial, eres único entre los Metis, porque tu madre no renegó de ti nunca; aunque las heridas por el parto hicieron que cuidarte a ti y a los pocos Metis que había fuese su mayor aporte al Clan y a la Tribu. Lo único que tu madre nunca confesó a nadie, ni tan siquiera a ti, es la identidad de tu padre; hasta tu Rito Iniciación. Nunca dijo el nombre del padre porque nunca lo hubo, nunca hubo un Garou, fue un espíritu quien la dejó en cinta y así naciste tú. Tú la crees, o quieres creerla, pero parece algo muy increíble para ser verdad. Para tu madre, una Garou de raza lobuna, llegar a verte como un adulto fue un orgullo, que llevó en silencio para evitar las miradas de desprecio de los demás.
No te extraña ahora que no contara nunca eso a más garous, le habría ido aun peor. Sin más pruebas que tu siniestro nacimiento, era solamente más fácil sobrellevar la sospecha que el desprecio y la herejía. Pero la revelación que llegó, te inspiró aun más para iniciar cuanto antes tus viajes a la Umbra. Fue allí que tuviste visiones, y ante tus ojos apareció Halcón. Y te mostró un camino que solamente tú podías llevar, reconociste en él a tu padre, no solamente como Colmillo Plateado, también literalmente como criatura que respira.
Aun con recelo, tu linaje y la predisposición de los espíritus hacia ti, incluso de los estrictos ancestros, los Colmillos te aceptaron. Y entendiste porque les llaman así, porque muchos de tus compañeros de Tribu te mostraron los suyos por ser un Metis. Aun así, tu Rito de Iniciación fue extrañamente propicio, tu linaje claro y fuerte; y tu extraño destino también.
Concepto: Tu Tribu, tu clan y tu manada te toleran por tus vínculos espirituales, tu afinidad con la Umbra y tu espíritu tranquilo. Los espíritus de Gaia te tratan mejor en tus formas más extrañas, mientras que no puedes usar tu forma de guerra de forma irresponsable, ni tan si quiera con otros hombres lobo. De hecho, los espíritus siempre saben más de tu destino secreto que nadie en el plano físico. Prefieres ir a escucharles en cuanto puedes, pero compartir parte de ese conocimiento es tu obligación, y lo haces gustoso con el resto de los Garou que necesitan tu consejo. En la Umbra es donde sabes que están las respuestas que necesitas.
Sugerencias de Interpretación: Estás más a gusto siendo un lobo que un humano, y aun más en la Umbra; en parte porque sabes que en esa forma eres menos que humano, y en parte porque te crió tu madre como un lobo al principio. Estás más a gusto en forma Hispo que en ninguna otra, pero tus alas hacen de esa apariencia extraña, y cuando te comunicas en Garou, por eso con todo casi siempre estás más a gusto siendo un lobo que un humano, y aun más estás a gusto en la Umbra entre espíritus que incluso entre otros Garou. Evita los recelos de otros siendo honesto y callado, responde a lo que te pregunten.
Equipo: gabardina dos tallas más grande, espejo, bolsa con artículos válidos para chiminaje, recuerdo materno.

Deformidad Metis: Alas vestigiales (el par de alas vestigiales te hacen más difíciles la interacción con otros incluso cubiertas por ropas (+1 a la dificultad de las tiradas Sociales) y al movimiento (+1 a la dificultad de las tiradas de Destreza), pero en forma Crinos, Hispo y Lupus, puedes usar las alas para simular el vuelo (resta -1 de dificultad a las tiradas de Destreza + Atletismo contra caídas desde cierta altura) y puedes moverte algo mejor en la Umbra (añade un dado a las tiradas que realices para desplazarte en ella).



[Llevaba mucho tiempo dando vueltas a este concepto, que puede cambiarse al de cualquiera otra Tribu con un Tótem alado, o de criatura quimérica, pero como Colmillo tiene un punto. Pronto más cosas de parte de vuestro amigo y ciber vecino Mario.]

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