martes, 16 de agosto de 2016

Comentario: Orígenes Secretos


Bueno, la novela de David Galán Galindo, cineasta intrépido, friki y rapero es como su autor: Muchas cosas que aunque parezca que no peguen, pegan bien. Es una entretenida novela negra, con su violencia y su serie de misteriosos crímenes, su punto de decadencia y de contemporaneidad, pero escrito por quien lo escribe, pone todo de sí mismo en ella. Pero también es una carta de amor a Madrid además de a los cómics de super héroes (y al Atlético de Madrid en gran medida).

Esta historia tiene muchos principios, pero tomemos el que nos expone el autor: la llegada del joven inspector David Valentín a una desconocida Madrid, a sus historias tristes como policía y a la vida de la familia Galiardo, formada Cosme, el inspector veterano a punto de jubilarse; y su hijo Jorge Elías, licenciado en Filosofía y dueño de una tienda de cómics (y personaje de este otro proyecto de David Galán). Mientras, en la ciudad comienzan una serie de extraños crímenes que obligan al joven agente a confiar en el friki gordinflón para solucionarlo. Y como ya he dicho, Madrid como escenario, víctima y verdugo de toda la acción. Añadid a Patri, agente policía y cosplayer otaku tan guapa que da apuro a hablar la cuando no está con el uniforme de policía, pero sí con cualquiera que se haya hecho ella misma. Porque esto es una historia negra, noir, y una mujer siempre aparecerá, pero aquí es una que todos conocemos...

Bueno, cualquiera que sea muy friki de más de dos décadas, seguro que sí conoce al menos una chica así. Igual que al librero frikazo malhumorado y cínico... cuando leí la novela me sentí bastante en casa, algo que no me sorprendió porque conozco al autor; pero que nunca está de más. No tanto porque yo sea un enamorado de Madrid, más bien un exiliado episódico originario de Torrejón (así que más que amor/odio, hay una cierta maravilla/envidia a la capital); si no porque bueno... porque entiendo todas las referencias de la novela. Y porque hablo so mismo idioma, puedo intentar replicar.

Una tesis del relato es que los españoles no queremos a los super héroes, porque mientras los ingleses se maravillaban por el Rey Arturo, nosotros lo hacíamos por el Rey Arturo. Y es una tesis (llamémosla "Menéndez Pidal") que no comparto, por mis estudios en filología. Nosotros teníamos los mismos, o incluso más novelas de caballería en el tiempo que se escribían en inglés sobre lo mismo, y de hecho en el tiempo del Quijote, en Inglaterra Shakespeare escribía antihéroes y bufones, exactamente igual que nosotros con los pícaros, pero a veces algo más separados. Como es un mito, me gusta rebatirlo. Otra parte de esto es que por desgracia, creo que un paralelismo entre super héroes de cómic y futbolistas podía haberse ahondado mucho más, porque bajo mi punto de vista, hay mucho paralelismo, que aunque presente, no se dibuja tanto como otras ideas. O tal vez yo que soy MUY antifurgolero no lo he querido ver. Físicos perfectos, cromos y representantes de ideales, me ha faltado un último punto, pero la idea puede haberse dejado mucho más sutil y no he sabido verlo. Pero es que es eso, en España nuestros héroes más visibles juegan en el césped, con reglas propias; igual que lo hacen los super héroes en las viñetas.

Dicho eso, las referencias a los cómics y todo lo friki pululan y alegran a uno como yo... aunque si me asigno especialidad lo mío serían los juegos de rol. Y tal vez el más bonito es la serie de guiños a las editoriales de toda la vida (Bruguera, Norma, etc) además de a tiendas, presentes también en el libro; pero reflejadas con cariño en un nuevo lugar ficticio que quiero visitar que es Planeta K, la tienda de Jorge. Tal vez le hace falta alguna cosa más nueva además de el animanga, pero bueno; abrir y que deje de oler a cerrado cuesta, y también en eso hay que esforzarse desde ya.

Con todo esto, no puedo si no recomendar el libro, y seguramente lo preste a mis colegas (ya, David, mejor sería que lo compraran, pero prestar es el primer paso para que lo recomienden o regalen ¡O lo compren/pidan!). ¡Con esta tan buena recomendación se despide hasta la próxima vuestro amigo y ciber vecino Mario!.

2 comentarios:

  1. Porras. Me prometí que no leería libros en castellano hasta que me sacara el título de B1 en Ingles...
    Espera, prometí no leer libros traducidos al castellano. >=D

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