Buscando sin éxito ciertas películas, me crucé con esta muy reciente adaptación de He-Man, y decidí verla porque los tráilers me hicieron gracia y la gente no había hablado mal de ella. Lo principal que debo decir de ella es que es una mamarrachada como un tigre verde de grande, me encantó de verdad. Es una película que aprovecha muchísimo la nostalgia, pero le da su toque a ese universo y celebra lo más ridículo, encontrando su foco y corazón en ello.
Aclaro una cosa: creo que esta película, cuyo concepto y estética son centrales y vehículos de la cinta, es mejor verla para que la entiendas lo mejor posible, o sea doblada. Porque otra razón para ello es que literalmente no me apetece ver a cierto actor de esta película ni en pintura, y gracias a circunstancias de la película y al doblaje, en efecto no le ves viendo la película (y sí, hablo de Jared "líder sectario" Leto). Hablando de apariciones, visibles e invisibles, que esta película tiene un tono socarrón y burlón se vuelve evidente con la cantidad de gente del SNL que participan. La película no es totalmente Meta, pero juega con esos límites de muchas maneras, para los adultos que crecieron con los juguetes de He-Man, pero que también recuerdan la película que intentó y fracasó en ser He-Man, y no solamente por el cameo de Dolph Lungren, hay otro detalle que me ha hecho pensar...
Y es que en ciertas películas fantásticas, Hollywood ha intentado diluir esa fantasía añadiendo tramas y personajes de un mundo "real". En el caso de la primera versión cinematográfica de He-Man (y la gran mayoría después) añadía que una porción importante de la historia transcurriese de casualidad en la Tierra y que además unos personajes mundanos y corrientes fuesen el hilo conductor de ellos, pero solamente en esa porción. Y esa es la diferencia, que esta porción terrestre y mundana de esta nueva película cumple un propósito y está centrada en el mismo protagonista que en la historia en Eternia, es parte de su desarrollo y caracterización, no es una forma de diluir lo extraño y absurdo, es una manera de darle un contexto. ¡Y además viene de parte del trasfondo de la serie original!. Ese contraste entre mundos no es aislado, sigue siendo importante en todo el resto de la cinta, Adam es quien es tanto por su tiempo en la mundana Tierra como por su origen en la fantástica Eternia. Y además, la primera película técnicamente no tenía al príncipe Adam, solamente a He-Man y apenas personajes de la original, aunque esta tampoco tiene muchos pero ninguno de los personajes inventados en vez de originales, porque todos son del mundo real en lugar de personajes fantásticos.
Pero He-Man hoy en día no es solamente una serie fantástica de héroes musculosos, o precisamente porque son así, hoy en día He-Man es recordada por lo absurdo y excesivo: músculos de personajes casi infinitos creados para vender figuras, moralejas ñoñas y animación cuestionable. Hoy en día vídeos de memes y risas ñoñas forman parte de lo que la gente asocia a He-Man. La película no rehúye, abraza en realidad, esa vergüenza ajena y ridiculez extrema, logrando que el conjunto sea algo muy cercano a la nostalgia y a la actual asociación con He-Man.
Y hasta aquí mi impresión, me gustó mucho esta película y daos prisa antes que deje de estar gratis en Prime, consejo de vuestro amigo y ciber vecino Mario.