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lunes, 2 de diciembre de 2013

Adverso Auctoritas

Mi tercer Adverso... y en esta ocasión voy al meollo, enfrentándome a mis limitaciones como la disgrafia episódica, a las distracciones y a mí mismo. Voy a enfrentarme a algo que es grande, feo y da miedo. Algo que todos padecemos, y en ocasiones ejercemos, la autoridad. Aclaro que no me he vuelto anarquista, pero cuando una falsa superioridad impone sobre los más débiles o contra la libertad, negar esas falsas e injustas autoridades, además esa oposición no es necesariamente salir a quemar cajeros, es la mayoría de las veces usar cada herramienta a nuestra disposición para hacer el bien, no apartarnos por nuestro bien dictaminado por otros.


  • Los políticos saben lo que nos conviene porque les hemos votado. Falso y cierto. No creo que todos los políticos sean iguales, una diferencia que no se explica lo suficiente es que no es lo mismo un militante con cargo interno o compromiso social, que un gobernante o cargo público. Amparados en el cargo hay delincuentes, pero también hay gente peor que los que podrían y deberían ser juzgados: los pilares del régimen. ¿Sabéis el adagio de "El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones"? (O similar idea general) Pues no os preocupéis, muchos de los responsables de hacer leyes y esas cosas no tienen ninguna intención buena, pero ni mala. La apatía de "Esto se tiene que hacer así" está tan extendida que se obliga y discurre en cada institución. Pero cuando algo se puede cambiar para hacer todo más difícil o más duro, ahí están ladrones y apáticos para imponer un mundo gris e injusto... ¿Es eso democracia?
  • Tendrían que gobernar los mejores, no podemos tener un presidente sin inglés. Sí, y no. Sí, estaría bien tener a alguien con conocimientos y sabiduría, ¿pero han sido esos baremos los que se instauran en la educación anterior? ¿Y en la actual? Saber inglés y uno o dos idiomas nacionales no asegura nada más que saber inglés, las carreras académicas de todo el mundo presidenciable actual no son de la generación más preparada de la historia: La nuestra. Son de la generación educada al final de la dictadura. Incapaces de entender muchas cosas que deciden, sin intención de preguntar y cuestionarse; se dan la libertad de llamar a todos los jóvenes de todas las maneras insultantes y despreciables que pueden llegar a pensar. No nos engañemos, ellos se creen los mejores, la gente de los 50 y 60 se ven como perfectos; elevando la "juventud e inexperiencia" ¡Hasta los 40 años!
  • Que malo es el Islam que somete a las mujeres. Sí, pero todas las religiones tienen ese problema. Supongo que las voces imaginarias que escuchan los líderes religiosos del mundo son parecidas y procedentes o de la misma serie de arquetipos Jungianos o de similares cuestiones y prejuicios contra sus madres y rechazos juveniles. Pero no nos engañemos, las tres religiones monoteístas y sus versiones para los gourmets son terribles. Comparando con los Aztecas, al menos esos sólo querían tu corazón. Estos quieren vuestros vientres, vuestras almas y vuestro dinero. ¿Y qué os dan a cambio? Más límites y condiciones, obediencia como virtud. La moral religiosa o pseudo religiosa ha de ser combatida, porque la moral es personal y la ética sí se debe compartir, discutir y elaborar.
  • Nos sacará de la crisis la austeridad. No, porque lo que nos ha metido es la real razón de la austeridad, la reducción del estado en una defensa de las diferencias sociales. Menos gasto, menos libertad, menos igualdad, menos democracia ¡Un bocadillo metido a presión qué o nos mata o lo devolveremos en arcadas violentas a sus cocineros! Oímos a delincuentes, amigos de delincuentes, cómplices e hipócritas hablando de lo mal o inútiles de las alternativas. Y sin embargo, ¿sabíais que los impuestos y la inversión pública están relacionados y que España siempre ha estado a la cola de ambos con respecto a Europa? No es éste el camino a la prosperidad...
  • Yo estoy con el gobierno, tengo la razón. Hay gente que cree que la libertad de prensa y de opinión es una licencia y una bendición que te hace superior: Su opinión es no sólo correcta, si no además que contradecirla con hechos o argumentos es intolerante ante la libertad que ellos poseen. Os diré un secreto... las corbatas no hacen más listo a nadie, y muchos días dudo de que no hagan justo lo contrario. Sobre todo a seres que están vacíos, que no creen que los semejantes que no piensan lo que ellos dicen (no os los creáis, su trabajo es decir cosas) son igualmente como ellos, pero que les pagan menos.
Creo que por ahora tengo ya suficiente queja, mis otros "Adverso" tengo en mis etiquetas. Recordad que cualquiera que os hable con la razón absoluta por espada seguramente está sosteniendo un periódico enrollado. Y esto incluye a vuestro amigo y ciber vecino Mario.

jueves, 1 de marzo de 2012

Adverso Pacem

Bueno, en la anterior entrada hablé de uno de los Circos de nuestros días. Ahora toca hablar de la paz. La paz es la ausencia de conflicto, el estado de gracia cuando no hay guerra ni violencia amenazando. ¿O no? ¿Cómo vivimos en nuestro día a día? Para vivir en paz ¿qué es más importante? ¿El sentimiento de seguridad o la libertad asumida?
Recientemente unas protestas estudiantiles por una situación muy concreta (las carencias materiales de muchos colegios e institutos en la Comunidad Valenciana, debidos a recortes agravados por una gestión cuestionable siendo amables) han evolucionado en un frente unido, contestatario y crítico con la forma en la que las fuerzas de seguridad entienden el orden como sinónimo de paz. Así, el uso de la violencia o de la fuerza policial, la amenaza y la autoridad sirve para mantener el orden, y el orden es sinónimo de paz. Una paz falsa, que es un disfraz para situaciones de injusticia y temor.
La reforma laboral en contexto de crisis, "vendida" o pergeñada para adaptar la forma de las relaciones entre empleado y empleador con unas casi apocalípticas cifras de paro. Incentivar la contratación mediante un abaratamiento no ya sólo del despido si no además del propio empleo, y abriendo la puerta a que una persona deba condicionar su tiempo desempleado no ya sólo a buscar trabajo o formarse (lógico), si no que además debería realizar voluntariado, una labor que parece pensada para cubrir sin coste el trabajo público. ¿Es esto paz social? ¿Es todo esto posible con la constitución social tal como reza?
Que los gobernantes de un país vean con sospecha a los ciudadanos, que las autoridades prefieran pactar entre sí y con empresas las medidas y formas de gobierno, en lugar de con todos los ciudadanos... no es democracia...
Que una persona utilice una institución opaca para delinquir, y que se haga mofa de la función de hacienda y la justicia de todos... (Adivinad a qué me refiero)
Todas estas cosas hacen que nuestra paz no sea más que una paz aparente, y si añadimos el terrorismo y el crimen organizado (en menor número en los países de nuestro entorno), la violencia machista (que no baja). Y las medidas para garantizar nuestra seguridad pasa por tener miedo y no ser crítico...
¿Cómo solucionarlo? ¡Pues ni idea! O más bien, que ninguna cosa que pueda decir es fácil, ni rápida ni sencilla. Las cosas que hay que hacer pasan por la pedagogía ciudadana, el ser inflexibles con las injusticias de forma valiente y pública. La violencia y abusos policiales fueron vistos y reales, y los agentes quebrantaron la ley, no ya con las cargas (eso ha de ser probado), sin no al no llevar su identificación. Es esa identificación lo que les da autoridad para pedir la documentación como forma de amedrentar, porque si no es hipócrita y opuesto, además de un abuso delictivo. Las instituciones, los funcionarios y los políticos son personas que tienen los mismos derechos y deberes que nosotros, cualquier otra cosa es un delito y una injusticia, no vale el "todos son iguales" o el "es que si no lo haces eres tonto" o "eso siempre ha sido así"... Porque no es verdad: la elección de los cargos políticos y la libertad de ideas y reunión, fueron conseguidos por nuestros abuelos y padres, pero parece que lo han empeñado junto con nuestra generación en nombre de la paz para ellos.
Admito que tengo mi prejuicio contra la generación anterior, que considera la especulación e hipotecar las siguientes generaciones es un riesgo pequeño, ya que se ven inmortales parece ser... Aunque dejando eso, los perjuicios para todos vienen de la mano con la falta de democracia y de equidad en la propia sociedad, el hecho de que no se pueda se ciudadano o trabajador, y que se pueda participar en la política sin tener que hipotecar la propia conciencia con lo establecido. La transparencia y la participación, imposible con los modos de hoy en día, son la única vía para hacer una sociedad más justa. ¿Son los partidos, los políticos o los ciudadanos? La responsabilidad es compartida, pero sobre todo son las convenciones y los intereses, e incluso algo tan simple como los problemas personales que se dan en nuestros políticos (gobernantes o no) en los mismos partidos. El olvidar el servicio y las propias ideologías no hacen si no restarle valor al esfuerzo de quienes pelean por hacer lo mejor, ¡tenemos que ir hacia adelante!
Y con este texto farragoso pero que necesitaba escribir os dejo hasta la próxima, de parte de vuestro amigo y ciber vecino Mario.

domingo, 19 de febrero de 2012

Adverso Circus

Ojito amigos, que he sacado el diccionario de latín, Adverso Circus significa en latín, aproximadamente Contra el Circo. Esta entrada no es contra los circos clásicos, con sus payasos y fieras, aunque podría. Pero no es el tema de hoy, hoy el tema es ese circo moderno del deporte profesional. ¿Tienen derecho a divertirse con él los aficionados? Sí. ¿Tienen derecho los que se dedican a ello a recibir un sueldo y vivir de esa actividad? Sí. ¿Entonces a qué me opongo? Pues a varias cosas, que voy a detallar a continuación.
Hace unos días, más de una semana en realidad, los guiñoles del Canal+ Francia hizo un sketche o gag a costa de: que sólo tienen un guiñol español (Nadal), una condena de 2 años a Contador por la presencia en sangre de una sustancia prohibida (que por cierto, cambió la declaración, cosa que inocente no le hace parecer) y combinando ambas con el extraño sentido del humor francés, les salió un gag grueso. Podríamos haber dejado la crítica ahí, pero no. Los medios le dieron un eco (vergonzoso el espacio informativo a una anécdota), un ministro acusando eso como síntoma de racismo, y la gente ahí, siguiendo el rollo. El propio Nadal le quitó hierro, cómicos recordando que es un chiste malo y nada más, y todo el mundo disparado en la dirección contraria. Es verdad que el chiste pierde con la reutilización de Nadal firmando con una jeringa, aunque hay chistes que ganan precisamente por lo limpio que es el objeto (buscad la película El escándalo de Larry Flint), porque son otras cosas las que se le pueden achacar a Nadal, también gruesas pero no deportivas del todo. Hubo quien llegó a decir que porque no hacen chistes de sus deportistas dopados, y en la réplica de los creadores del programa dijeron precisamente que sí, han hecho los mismos chistes con sus deportistas en otras ocasiones.
¿Qué se puede decir además? Que nosotros hacemos lo mismo, ¿o es que todos estos son franceses?:



Y además, añadid todo el humor que hacemos con nuestros vecinos de Portugal sin venir a cuento. Todos entendemos que un sketche (y más de muñecos de plástico) no son una fuente periodística. No creo que tengamos que meter en la cárcel a los soldados violadores de la película de Juana de Arco... porque no es de verdad. La exageración es un recurso expresivo que deberíamos entender. ¡Recordad amigos lectores que no os podéis creer nunca nada de lo que pone en una pantalla de manera literal!
Otro tema (y aquí me vais a dar palos pero tengo que decirlo o reviento): no me importa en absoluto que las radios no puedan retransmitir los partidos desde el estadio gratis. Así de claro os lo digo. ¿Y por qué? Es cierto que es injusto y que antes no era así. ¿Pero por qué la emisión radiofónica tiene que ser distinta a la televisada? Ambas cosas las hacen empresas que ganan dinero con el espacio publicitario en sus emisiones, que si ponen contenidos baratos y con muchos espectadores; y con las emisiones del balompie profesional conseguían ambos objetivos. Admito que la radio no es mi medio favorito, y detesto el balompie. No entiendo como gente que no se fía de que quien retransmita le diga la verdad puede preferir escuchar un testimonio sobre algo que no ve y confiar en ello. ¡Ojo que no digo que no podáis verlo! Pero amparar las críticas al cierre de la mayoría de los estadios a la libertad de expresión es una falacia que empobrece el discurso. La información deportiva es entretenimiento, nada más ni nada menos. Que un equipo gane o pierda sólo importa a los directamente afectados y a quienes les guste el equipo y ese deporte, para el resto no, incluso si eres deportista de otra disciplina, no. ¡No afecta directamente! Ahí está la diferencia con la política: una decisión de un cargo político o público puede afectarte aunque ni lo conozcas, y a veces aunque sea de otro país. Que una empresa cierre o explote a sus trabajadores también es algo que afecta a más gente de verdad que simplemente a los directamente afectados (mirad lo que ocurre con el cierre de ciertas empresas industriales en muchos lugares). Al mismo tiempo, que los medios empleen tantos recursos humanos y dedicación a un entretenimiento causa estupor. Que a veces 20 minutos de informativos, sean sólo a un deporte que luego hablará otro programa idéntico seguido durante más tiempo resulta bochornoso. Y no lo digo yo sólo, un periodista deportivo (y cómico) llamado Sergi Mas, gran forofo del deporte además, protestaba por lo mismo: 15 de Octubre entre 8 horas y 9 horas de la tarde noche: el mundo revolucionado y alzado contra la crisis de unos pocos y por la democracia ¿de qué hablaban las radios del país? De balompie...
Una última cosa sobre este tema. Que una empresa intermediaria (Mediapro) pacte con los representantes de los equipos un modelo de explotación injusto es igual que considerar que era justo que la financiación de los equipos debiera ser hecha a través de cualquier medio. Las deudas, los tejemanejes urbanísticos, las subvenciones y todo ese caudal de dinero opaco y perverso por su volumen había de estar controlado mejor (¿no os habéis fijado la cantidad de veces que dueños y directivos de equipos están metidos en asuntos turbios y de corrupción? Que la Fiscalía ponga micrófonos y guardias ahí y creo que se ahorrarían mucho disgusto después). El modelo anterior de las radios era como si tu para moler el trigo, lo llevaras a varios molineros, y ninguno te diera una parte de la harina hecha con tu grano. Lo actual es meter todo en un carro con otros campesinos o terratenientes, y que el transportista acabe dando vueltas y vueltas porque ninguno de los molineros quieren dar parte del grano en común. Ninguno de los dos modelos es apropiado para quienes quieran comprar buen pan, ¡pero hay más formas! Que los equipos se democraticen y emitan con sus propios medios los partidos y lo alquilen con una cuota razonable a otros medios, por ejemplo, y así.
Y sabiendo que voy a perder amigos y gente que aprecio, os digo hasta la próxima, vuestro amigo y ciber vecino Mario.