sábado, 28 de agosto de 2021

Sociedad Elementalista para Ars Magica (IV)

Tradición Mágica - Hijos de Sanadores


Practicantes de curación sobrenatural y expertos médicos de origen judío. Dado que no pueden estudiar en las universidades, enseñan entre familias y comunidades. Pese a su reciente origen, se han extendido gracias a esas relaciones familiares con extrema rapidez entre las comunidades judías.


Artes Favorecidas: Convocación Medicinal, Refinación Medicinal, Agua Elemental, Aire Elemental, Fuego Elemental y Tierra Elemental, para aquellos pocos Dotados. La mayoría de los No Dotados que requieren iniciaciones una o ambas Técnicas y su Forma más afín.


Historia y Cultura:

El grupo es reciente en su organización actual, como los Mathematici, pero practicantes de la medicina dentro de las comunidades judías; especialmente entre sefardíes de tierras cristianas y musulmanas en torno al mediterráneo; aunque son muy viajeros y sus lazos entre comunidades han fortalecido a la tradición, que se afianza rápidamente, aunque sea de forma epistolar. Esta forma de magia comenzó hace menos de doscientos años, pero algunos judíos conocían estas artes, o algunas muy similares, desde hacía mucho tiempo antes.

Abundan rumores sobre un criado de Avicena, un joven judío llamado Ismael, al que salvó de la enfermedad pero se negó a aceptarle formalmente como estudiante por su distinta fe. Aun así, el joven estudiante nunca se separó de él e incluso le ayudó en varias vicisitudes. Antes de que sus caminos se separaran, Ismael logró aprender algunos de sus secretos, pero después se concentró en conseguir una forma de longevidad extendida. Según los rumores aun pervive, y es él quien ha enseñado a otros médicos judíos estas artes o compartido con ellos textos médicos útiles y llenos de esta sabiduría. Todo hace suponer, que si existió, tenía el Don Silencioso, y sus supuestos encuentros corroboran dicha historia.

Los Hijos de Sanadores, aunque capaces de usar Cirugía, insisten en el aspecto más experimental de la disciplina Médica. Así, se concentran en el preparado de reactivos, en buscar ingredientes de boticarios e incluso en comercial con ambos. Sus preparados son famosos, y los realmente importantes son elixires que pueden mejorar el cuerpo y alargar la vida; incluida a sí mismos.


Enseñanzas:

De hecho, es la búsqueda de formación especializada en la medicina la excusa para en realidad buscar maestros que sirvan como Mistagogos de las iniciaciones, así en el caso de aquellos con el Don como la introducción a las Artes Elementales, lo que el Don vuelve en ocasiones muy complicado. Sin embargo, dado que la fama de los médicos judíos es grande, y que las universidades y gremios cristianos les prohíben unirse o aceptar estudiantes no judíos, es bastante común esta formación. La mala fama de ser nigromantes, o muy mercenarios es bastante común, dado que no tienen el mismo énfasis en la rectitud que los Estudiantes de Avicena o la Hermandad de la Pureza, es habitual que acepten aprendices menos rectos pero sí acomodados. Esto, aunque trae consecuencias, evita las tensiones con los rabinos, ya que aleja a la gente menos devota del camino sacerdotal, con lo que han ayudado a evitar controversias al darles una salida a algunos elementos problemáticos pero inteligentes de ciertas familias y comunidades, ya sea por su riqueza material pero pobreza espiritual, o por los efectos del Don.

La Introducción a las Artes de los estudiantes Dotados les abre a Convocación Medicinal y Refinación Medicinal además de a las cuatro Formas Elementales. Su iniciación a la Convocación es casi idéntica a la de los Estudiantes de Avicena (dando veracidad a la posibilidad de que su origen esté relacionada con el gran médico). Aunque los no Dotados requieren iniciaciones para las Artes y suelen escoger solamente una Forma Elemental a la que son afines, tanto estos como su compañeros Dotados al contrario que sus homólogos sanadores musulmanes, además estudian también como obtener Vis o combatir criaturas de las enfermedades mediante Iniciaciones adicionales cuando dominan las dos Técnicas mayores. Mientras puedan encontrar un mentor, o la Iniciación adecuada si tienen el Don, consideran que nunca terminan de aprender.


Rito de Iniciación: El Secreto de la Vida

Dificultad de la Iniciación: 21

Bono del Manuscrito: +17 (+9 Ordalía Mayor, +3 Tiempo del Mistagogo, +1 Tiempo del Iniciado, +3 Bono de Simpatía, +1 Sacrificio)

Durante una Estación, el iniciado se reúne con su mistagogo; y durante dicho tiempo ambos colaboran en experimentos para estudiar los matices más extraños de los humores. El aprendiz repite y revisa los experimentos que deben incluir componentes exóticos y difíciles de encontrar; y terminar con texto completo y como usaría los ingredientes que ha reunido. Cuando se lo entrega a su mistagogo, al final de la Estación, el iniciado adquiere una puntuación de 1 en Refinación Medicinal, y el Defecto de Requisitos de Estudio.

El proceso falla si el aspirante no tiene unas puntuaciones de 3 en Medicina y Profesión: Apotecario al menos.


Rito de Iniciación: Voto Profesional

Dificultad de la Iniciación: 15

Bono del Manuscrito: +11 (+3 Ordalía Menor, +3 Tiempo del Mistagogo, +1 Tiempo del Iniciado, +1 Bono de Simpatía, +3 Misión)

El aprendiz y su maestro se marchan de su ciudad, y al llegar es el aprendiz quien debe establecerse y encontrar un patrón rico, a quien debe curar y convertirse en su médico personal. No tiene porque ser judío, pero debe ser alguien con fama y medios; por lo que puede acabar envuelto en sus intrigas y conflictos, pero aunque leal debe asegurarse de recibir su sueldo como médico; normalmente gracias a que posee unas puntuaciones de 4 en Medicina y Profesión: Apotecario para refrendar sus aspiraciones. Al terminar el aspirante adquiere una puntuación de 1 en una Forma Elemental (basada en su propia personalidad o en la de su patrón), y o bien el Defecto Menor de Personalidad de Avaro o el de Historia Menor de Mentor.


Rito de Iniciación: Secreto de los Alquimistas

Dificultad de la Iniciación: 21 o 18, reducida a 15

Bono del Manuscrito: +13, +10 o +7 (+6 Ordalía Intermedia o +3 Menor, +1 Tiempo del Iniciado, +2 Bono de Simpatía, +1 Sacrificio; +3 por tiempo del Mistagogo para los no Dotados)

Esta iniciación suele realizarse cuando el Hijo del Sanador ha alcanzado un grado de maestría, con el objetivo de aprender a extraer vis de un aura. Para ello el aspirante, sea solo o acompañado, debe conseguir una base en Philosophiae igual a 3, realizar experimentos durante 1 estación e invertir ingredientes en ello. También debe tener unas puntuaciones de Medicina y Profesión: Apotecario de 4, Refinamiento Elementalista igual a 10. Al finalizar la estación, sea solo o acompañado, el Hijo de Sanador tiene la Virtud de Refinamiento Filosófico, pero o gana el Defecto de Personalidad Menor de Avaricioso o ve este Defecto que pase de Menor a Mayor. Ganar el Defecto de Avaro suele ser un paso necesario al ganar otra Virtud previamente.

Los Hijos que realizan esta iniciación suelen hacerla como la segunda, primero aprendiendo a realizar Control Medicinal (a cambio de Requerimientos de Estudio), luego ganando Maña en Refinamiento (a cambio del Defecto de Personalidad Menor de Avaro), si hablamos de los Dotados. Los No Dotados siempre incrementan su Rasgo de Personalidad, o ganan el Defecto Menor de Hechizos Lentos.


Magia:

Los Hijos de Sanadores realizan su magia modificando los Humores y entendiendo las afinidades elementales de individuos, pero en lugar de como los Estudiantes de Avicena no se especializan en la percepción; los Hijos alteran las proporciones y afinidades mediante pociones y purificación de los elementos. Algunos incluso aprenden otras Artes y estilos, pero incluso los que se centran en su especialidad usan sus Artes para incrementar y proteger la vida propia; pero también la de otros por un precio. Gracias a sus patronos, sus varios clientes y la fama de los médicos judíos, tanto en reinos cristianos como los musulmanes; les garantiza medios para conseguir sus fines.


Personajes:

Los Hijos de los Sanadores son personajes judíos, casi siempre hombres; que actúan como doctores personales o como médicos por encargo. Las mujeres, que no son muchas, se concentran en actuar como curanderas y parteras de sus comunidades. Además de Virtudes y Defectos necesarios para sus iniciaciones, los Hijos a veces adquieren mala reputación (y el Defecto de Infame), a veces porque sus prácticas son sospechosas, o bien porque su comportamiento poco escrupuloso al aceptar dinero de gentiles tan libremente es ostentoso, así como tener el Defecto de Extranjero casi siempre. Sin embargo siempre tienen la Virtud de Instruido (Judaísmo), estudiando sobre todo lo necesario para estudiar y ejercer. Por culpa de la mala fama de los hechiceros en el mundo judío, o por algunas prácticas durante sus estudios, el Defecto de Impuro es extremadamente común. También es habitual que tengan Curación Rápida, Don Silencioso y Voluntad de Hierro; pero también Hándicap Social (relacionado con su religión o su falta de escrúpulos), Don Estridente o Aire Mágico; de nuevo por parte de sus prácticas.


[Me apetecía hacer esto desde hacía tiempo, y este verano está siendo algo excepcional, sobre todo este mes de agosto que ya está terminando. Muy pronto varias cosas más de parte de vuestro amigo y ciber vecino Mario ¡espero qué las disfrutéis!]

No hay comentarios:

Publicar un comentario